Quisiera
saber más acerca de su “nueva” interpretación de las cuatro nobles verdades. En
todos los libros que he leído acerca del budismo, las cuatro nobles verdades
han sido explicadas en relación al sufrimiento, la causa del sufrimiento y la
forma de la eventual liberación del sufrimiento, entonces, considero un tanto
difícil relacionar tales ideas con su descripción de la primera charla dada por
Buda Gautama a sus amigos
Si, puedo entender su confusión. La interpretación de las cuatro nobles verdades que usted acaba de describir es muy famosa. En la mayoría de los libros sobre el budismo, las cuatro verdades se resumen en un esquema muy simple de causa y efecto. De acuerdo con ese esquema, la primera verdad es la verdad del sufrimiento. Nuestras vidas están llenas de dolor, angustia y desilusión. La vida es sufrimiento. La segunda verdad es que el sufrimiento tiene una causa y la causa es el deseo. Entonces la tercera verdad afirma que la forma de resolver el problema del sufrimiento es eliminando el deseo. Y la verdad final es la verdad de la vía correcta y verdadera de los budas, el camino que se logra cuando las tres primeras verdades se han realizado completamente.
Cuando era joven, la interpretación tradicional de las cuatro nobles verdades se volvió un verdadero obstáculo para mí. Incluso cuando recién me encontré con ella, parecía haber algo mal. Para comenzar, no podía aceptar la premisa inicial. Por supuesto que había sufrimiento en el mundo, pero ¿era la vida sólo sufrimiento? ¿No había felicidad o satisfacción o alguna alegría en la vida? Y luego estaba la actitud hacia el deseo.
¿Era el deseo realmente un elemento maligno en los seres humanos, algo que reprimir o eliminar? Personalmente no podía concebir la vida sin deseo; ellos parecían estrechamente entrelazados como para ser indivisibles. Para mí la vida y el deseo eran simplemente dos lados de la misma moneda. Si Buda Gautama realmente nos instó a liberarnos del deseo, parecía pedirnos un imposible. Y finalmente estaba la cuarta verdad, la vía ultima de los budas. Por esta yo entendía el noble camino óctuple de la visión correcta, el pensamiento correcto, el hablar correcto el comportamiento correcto, la subsistencia correcta, el esfuerzo correcto, la mente correcta y el cuerpo correcto. Aquí el problema no estaba en la idea o teoría misma, sino en la relación con las otras tres verdades. No podía creer que esa teoría dogmática, pesimista e ilógica se relacionara de alguna forma con la realización última del fundador de la religión budista.









Me ha parecido interesante este comentario, pues a menudo me ecuentro en mi perdida busqueda de datos acerca de la filosofia budista y la comprension de sus conceptos no conceptuales, y poder determinar ciertos patrones para poder encausar, sin limitar, el estudio, me alegra.
Estoy interesado en formar algo aca en Chile que logre estudiar con seriedad estos temas, de la menera teorica unida a la practica, para no caer en el error que ha cometido nuestra educación tradicional de aulas. Soy filósofo y practicante zen. Si alguien pudiera contar con más informacion académica para el estudio de estos temas propongo una asociación informal de momento. Agradecido, Marcel.