Prefacio
Mi nombre es Nishijima. Soy un monje budista. Me hice monje un tanto tarde en mi vida y, puesto que me llevó tanto tiempo encontrar mi verdadero llamado, al momento de mi ordenación, adopté el nombre de Gudo. Gu significa derecho o estúpido y Do significa, verdad o vía. En otras palabras, incluso un “estupido” puede encontrar la verdad. Así que soy un tanto lento y “estúpido”, pero hasta ahora he vivido casi noventa años y, por más se sesenta de ellos, he practicado la vida budista, y he estudiado su filosofía. En forma lenta y segura he andado mi vía derecha y estupida. En forma lenta y segura he aprendido el significado de esta vida. He aprendido como vivir.
Entonces, en lo que a mi concierne, estoy contento. Pero siento gran preocupación por mis compañeros en esta tierra. Estamos pasando por un tiempo de gran confusión y peligro. Los conflictos entre nosotros se han agudizado y convertido en una amenaza. Si bien la posibilidad de una guerra nuclear es cada vez menos real, el terrorismo ha adquirido una fuerza insospechada, lo que me preocupa.
Al mismo tiempo, me siento esperanzado,
pues, mientras los conflictos se han intensificado, también se han aclarado.
Las opciones que nos confrontan aparecen como negro y blanco. Vemos occidente u
oriente, derecha e izquierda, liberalismo y conservadurismo, idealismo y
materialismo. Ahora podemos ver dos lados claramente. Por lo tanto, estamos
viviendo una situación de gran cambio, una situación peligrosa, pero también
alentadora. Cuando podemos ver los dos lados en forma clara, la base media
también se vuelve visible. El budismo ocupa esta base media. Es la vía media.
Pero la vía media no es un compromiso. Es una clara opción, una clara
alternativa. El caminar por la vía media es el rechazar los extremos y entrar
al mundo real.
La teoría budista muestra el camino a ese
mundo. Espero que este libro indique el camino en forma clara y directa.
Necesitamos direcciones claras en estos confusos tiempos. Pero ¿quién seguirá
las direcciones? ¿Quién abandonará la seguridad de sus prejuicios y enfoques
unilaterales sobre la realidad? ¿Dónde, en este mundo de confusión y conflicto
se encuentran las personas que están listas para ingresar al mundo real?
Prefacio








Agradecido el hombre que sigue su corazón y lleva a cabo su misión.
Namasté,
Lorena.